17 octubre, 2007

El jinete polaco. Kazimierz.

El barrio judío de Cracovia se llama Kazimierz. Hace años nadie iba por allí porque no salía en ninguna guía. Pero, según cuenta Lonely Planet, Spielberg filmó La Lista de Schindler y los guiris empezaron a llover del cielo. Pese a todo, ir a Kazimierz a ver judíos es un poco idiota: los que quedan están enterrados o trabajan de seguratas en las sinagogas vacías. Es mucho mejor ir por los bares modernos y las cervecerías, que tienen muy buen género. Y, si uno es lo suficientemente retorcido, por las perturbadoras escenas de niños que juegan con las fuentes.
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6 comentarios:

nán dijo...

Es difícil pensar que estas fotos están hechas ahora. Cada vez admiro más tus claroscuros. ¡Vaya carácter!

(te he dejado un comentario en Rotweill).

Walter Kung Fu dijo...

Aunque obviaré los comentarios retorcidos, me gustaría aplaudir esta foto.

Alis dijo...

A mí sigue inquietándome, la perversidad que transmite...

nán dijo...

En la postura de la niña hay toda una tradición de la pintura europea, casi siempre hombres musculosos dedicados a trabajos manuales, marineros tirando de la cuerda de una vela, judíos levantando la cruz: todos mostrando un cuerpo que pretende crear sensación. Todos pintados con dedicación amorosa.

Por eso resuena la niña. Y como es una niña produce cierto retorcimiento. Como en las jovencitas de Balthus. (Esto no lo digo por pedantería, sino porque realmente me producen algo raro).

La diferencia entre los que hacemos fotos y los fotógrafos, aparte de la técnica, claro, es que no sé por qué diablos ellos encuentran esos motivos espontáneos y tienen el dedo puesto sobre el botón de disparar la cámara.

Rfa. dijo...

Celebro que todos hayáis percibido el componente perturbador de la imagen. Como bien apuntas, NàN, las jovencitas de Balthus son un referente: yo también pensé en ellas.

echalotte dijo...

Me gusta mucho esta foto. Sobre todo las palomas.