03 marzo, 2008

Marruecos. La cabra.

- Buenos días, quería un puf de piel de cabra.
- Perfecto, caballero. Pase usted por allí y escoja la cabra que más le guste. A continuación la mataremos y arrancaremos la piel, le quitaremos el pelo, la tintaremos del color que a usted le apetezca y coseremos la pieza a mano. Por supuesto, todo eso lo haremos delante de sus narices, para que no se pierda detalle del proceso. Así, cuando toque regatear, podremos argumentar que es un trabajo verdaderamente artesanal, y esas cosas suben el precio. Si lo desea, también puede hacer fotos.

2 comentarios:

Miguel dijo...

El enlace no funciona

Alis dijo...

Pero no te avisan de que, de vuelta en tu piso burgués, la difunta cabra tintada de naranja te va a apestar la casa entera...