13 agosto, 2007

Clásicos recientes del cine español. Justino, un asesino de la tercera edad.

Muchos de los espectadores de Cámera café probablemente no sepan que Luis Guridi, el director de la serie, y Santiago Aguilar, uno de los guionistas, filmaron en 1995 un clásico reciente del cine español con el pseudónimo de La Cuadrilla. Aquella película se tituló Justino, un asesino de la tercera edad, y ganó el Goya a la mejor dirección novel. En su momento fue uno de mis estrenos favoritos, pero no la había vuelto a ver hasta el otro día. Y después de doce años, creo que todavía sigue siendo interesante. Los chicos de la Cuadrilla supieron filmar una historia de asesinatos cutres, que en la época se llevaban mucho, con el estilo y la gracia de un Berlanga negro, muy negro. Sin complejos ni afán de burla, Justino me gusta también porque es un homenaje a la España más cañí, esa España de viejos, bares y toros que tan poco triunfa entre el moderneo pseudo-intelectual. De hecho, Guridi y Aguilar la concibieron como arranque de una trilogía titulada Café, copa y puro que yo, por pereza, jamás completé. En parte, lo reconozco, porque las películas que vinieron después ya no traían la misma iluminación en blanco y negro de la primera, llena de efectismos y juegos de sombras. Con cuatro duros y una imaginativa utilización de los recursos fílmicos, La Cuadrilla dejó claro que se podía hacer cine joven sin estar a la última. Y oh, curiosa paradoja, al final ha resultado que con los años su Justino no sólo no ha envejecido, sino que sigue tan fresca como cuando se filmó.

3 comentarios:

Á. Matía dijo...

Lo apunto

manuel-tuccitano dijo...

bUENA PELICULA QUE REPRESENTA TODA UNA ÉPOCA. uN SALUDO

Walter Kung Fu dijo...

Un día, de hace 12 años, me dirigía a la universidad a realizar un examen que no había preparado lo suficiente. Por el camino, me crucé con un grupo de amigos que iban a ver Justino. Y me fui con ellos: soy de fortaleza débil, pero nunca me arrepentí de esta decisión. Seguro que iba a suspender y la peli me gustó.