19 septiembre, 2007

Otro cartel siniestro en Murcia.

Ya he comentado alguna vez lo mucho que gusta a los murcianos anunciar sus ferias con carteles de niños siniestros. Como no podía ser de otra forma, la tradición ha continuado con la Feria de Septiembre de este año. Un pintor de apellido impronunciable, Paco Ñiguez, ha creado para tan señalada ocasión una imagen de gran poder perturbador. Cuando vi el cartel la primera vez pensé que era escandalosamente feo, pero luego lo he vuelto a mirar con más detenimiento y creo que tiene un delicioso encanto siniestro. Si tengo que quedarme con algo, elijo la figura misteriosa que aparece de espaldas. Me gusta la forma en que recibe la luz, como si fuera un fantasma. ¿Quién es? ¿Qué representa? ¿Por qué da tan mal rollo? Una vez más, bravo por el cartel. Ojalá esta tendencia siniestra continúe muchos años a orillas del Segura.

6 comentarios:

Á. Matía dijo...

¿Y la mirada perdida de la niña?

Qué habrá visto

Miguel dijo...

La niña está mirando el horrible monumento de la sardina que han plantado en medio del río. El niño está traumatizado por haber ido a la feria y tener que luchar con los miles de garrulos que disfrutan de las fiestas con sus coches tuneados. Yo hice el propósito de ir este año para recordar infancia feliz, pero la gentuza con la que me topé conforme me acercaba me hizo desistir.

marmota dijo...

Pero qué mal rollo da, es verdad!!

Hatt dijo...

Es el toque naïf que a la vez es siniestro. Me recuerda a ciertos dibujos crueles. Además están sólos...

Alis dijo...

¿Ha descoyuntado el niño el brazo a su hermanita, o es que ésta es su muñequita de ventrílocuo? Brrr...

Magapola dijo...

A mí me gusta el muñeco de la niña, muerto en sus brazos.