22 septiembre, 2007

Un corazón invencible.

Todavía no tengo muy claro si es que Winterbottom ya no es el agitador de conciencias que fue con Camino a Guantánamo, o si es que no le salen las películas que quiere. El otro día fui a ver Un corazón invencible pensando que me ofrecería una visión seria del terrorismo islámico y, en lugar de eso, salí del cine con ganas de arrancarle las tripas al primer terrorista que se cruzase en mi camino. Un corazón invencible es la historia de una periodista rica y privilegiada que vive en Karachi. La pobre está rodeada de salvajes pakistaníes que se pasan el tiempo maquinando atentados contra occidente. Uno de estos salvajes, no se sabe muy bien quién, decide secuestrar a su marido. Y a partir de aquí, a la periodista pija no le queda más opción que tratar de dar con él. Por suerte, cuenta con la ayuda de los policías que menos escrúpulos tienen de todo Pakistán: tipos duros que van por la vida dando hostias a todo el que les ponga alguna pega. Añada usted una pizca de torturas aquí, una pizca de espionaje allá, y el planteamiento está completo. No se puede negar que es una historia digna del mismísimo Tom Clancy o, como he contado en Sindrogámico, de las tv movies que ponen en Antena 3. Pero… ¿a dónde han ido a parar los puntos que Winterbottom solía poner sobre las íes? Ni idea. Quien quiera ver otro revulsivo anti Bush como Camino a Guantánamo, mejor que se ahorre el dinero. Lo más prudente que se puede decir del mensaje que transmite esta película es que resulta sospechosamente ambiguo. Quien avisa no es traidor.

6 comentarios:

Á. Matía dijo...

Hola:

Ya lo he comentado en Sindrogámico. No consiguen captar el interés en una película que ya se sabe cuál va a ser el final

Un saludo

manuel-tuccitano dijo...

las peliculas con tintes vengaivos...no son buenas para mentes poco formadas o deformadas...luego vienen los atisbos de xenofobia...un saludo

nán dijo...

Bueno, pues empezaré por sacar Camino a Guantánamo y por ni ver esta. Y de paso, le diré al joven L que todavía anda por casa (parece que es cuestión de semanas, la huida) que lea esto antes de verla, porque le he oído hablar bastante bien de este director.

Rfa. dijo...

á. matía: Ignorante de mi, me planté en el cine sin saber cómo acababa la historia real. Y eso, claro, jugó a mi favor porque estuve enganchado hasta el final. Aun así, creo que Winterbottom se equivoca al basar el interés de su historia en el desenlace de la misma. Habría sido mucho más atractivo, por ejemplo, empezar desde el final y construir un relato con menos intriga, pero más originalidad.
manuel-tuccitano: Hay que reconocer que Winterbottom ha llevado a la pantalla retratos muy vívidos de diferentes ciudades por el planeta, y que ver algunas de sus películas es casi como viajar. Pero, a pesar de esto, es inevitable sentir que su cámara siempre mira con un cierto desconcierto occidental, como si lo único que le llamase la atención de los lugares que filma fuese el lado más exótico.
Nán: ¿Ya no te acuerdas de que nosotros nos conocimos gracias a Winterbottom? Por mucho que esta película le haya salido rana, sigue siendo un director fundamental. Algún día le rendiré un homenaje aquí, en mitte.

Hatt dijo...

A mi es que un argumento con ese punto de partida ya me echa directamente hacia atrás. Pero bueno, opiniones tiene que haber para todos los gustos.

Por cierto Rfa. ya que te gustan las listas, por qué no haces la tuya de tus 25 películas favoritas...

Un saludo (y nos leemos).

nán dijo...

Claro que me acuerdo. Incluso era el camino por el que llegaba a vosotros, desde el blog colectivo que ni usamos en el que puse las fotos de la peli Tristram Shandy, y debajo el enlace a Sindrogámico.