12 diciembre, 2007

Arte, amor y escaparates.

Me encantan las grandes ciudades porque a veces, si tienes suerte, pueden brindarte inesperados momentos de poesía. Esta misma tarde, por ejemplo, me ha sucedido a mí. En las callejuelas de detrás de Gran Vía, donde se amontonan las putas y los sex-shops, me he topado con una tienda que se llamaba Boutique Solo Amor. A pesar de tener un nombre como ése y de estar en un barrio tan erótico, la boutique Sólo Amor es sólo una tienda de ropa vintage. Pero cuando uno se fija mejor, descubre que en el escaparate han encerrado a dos enamorados, un chico y una chica, para que se desenamoren a la vista de putas, modernetes y curiosos como yo. Se trata de una performance importada de Holanda, y durará hasta el domingo que viene. Cada día que pase, el chico y la chica ensayarán una manera diferente de romper la magia de su amor. El título no podía ser más sugerente: 7 intentos de perderse el uno al otro. Quien no pueda (o no quiera) darse un paseo, puede echar un ojo a este vídeo o a la web. Pero ojo, no hay nada como verlo allí mismo, en el número 38 de la calle Barco. De 11 a 14.30, y de 15.30 a 20.00.

3 comentarios:

Alis dijo...

Estoy contigo. Da gusto ir por la ciudad de uno y encontrarse cosas así.

Walter Kung Fu dijo...

Sí. Por eso me gusta pasear tanto por las calles de Madrid.

jill dijo...

Qué curioso, siempre me fijo en esta tienda con ese nombre...
Por cierto, ahi al lado, está el café de La Paca (calle Escorial) recomendadísimo y la salvación en los días de nostalgia de Berlin.