18 mayo, 2011

On the air (VIII). La Trompeta de Jericó.

Lo mejor de Expiación, la polémica novela de Ian McEwan, son los pasajes que explican por qué el ataque de un avión Stuka era lo más jodido que te podía pasar en la Segunda Guerra Mundial. Cuando leí el libro yo no sabía nada de aviación bélica, pero mi suegro es un experto y me explicó el motivo de tan siniestro prestigio aéreo: los Stuka no dejaban caer las bombas desde arriba, sino que bajaban en picado para apuntar mejor. En términos futbolísticos, la distancia que separaba el ataque de un avión normal del ataque de un Stuka es la misma que separa a un portero que intenta meter gol con un saque de puerta y a Maradona atravesando el campo en la final de México 86. Te dejaba el paquetito en el felpudo, vamos. Sin embargo, lo que a mí me impresiona más no es esta demostración de buen hacer alemán, sino un pequeño detalle relacionado con lo psicológico: cuando venía a por ti, el Stuka también hacía sonar una sirena. "La trompeta de Jericó", se llamaba. ¿Y para qué sonaba? Sólo para que te hicieses caquita. Igualito que cuando Freddy Krueger arrastra sus cuchillas por las tuberías de tus pesadillas, solo que aquí no te podías despertar. ¿Hay algo más siniestro que ser capaz de identificar el sonido de tu muerte antes de que te llegue? Como escribe McEwan, debe de ser "el sonido del pánico en sí mismo".

3 comentarios:

Miguel dijo...

Por supuesto, mi comentario será offtopic, aprovechando como buen troll, o egocéntrico, que nombras a este escritor para decir que me repugna "Expiación", me repugna "Chesil Beach" -que ni siquiera pude terminar de leer-, y que, sin embargo, "Sábado" es probablemente una de mis tres novelas preferidas. Y cualquier avión con bombas hace que me entre caquita.

Rfa. dijo...

Je, je, Miguel. Te confieso que a mí tampoco me entusiasmó Expiación. Me esperaba algo más joven y contemporáneo, más fresco. El libro tiene momentos interesantes y el tema en torno al cual gira (la redención a través de la literatura) es sugerente. Pero a estas alturas todos sabemos que ni todos los escritores geniales irán al cielo, ni una buena idea justifica 400 páginas de novela. Así que puedes estar tranquilo: tu comentario de troll es bienvenido.

Miguel dijo...

Prueba con "Sábado", sobre el miedo de un burgués de clase media-alta en un mundo post 11-M muy bien retratado.