El eslogan.
El eslogan de este cartel siempre me ha llamado la atención por lo explícito. Está todo ahí, no deja lugar a dudas: entre el confort de Europa y la exuberancia de África, entre occidente y oriente, ahí está España, esperando al turista.
Aunque no todos estemos de acuerdo con esa posición de marginados (o “en los márgenes”, si lo decimos en jerga más moderna) de nuestro país, no se puede negar que se le ha sabido sacar provecho. Pero hete aquí que el tan traído y llevado Spain is different no es ni mucho menos –ya le gustaría– invención de Fraga. Aunque su origen se podría poner en los relatos de los viajeros románticos, fue en el 98 cuando cristalizó como problemática intelectual y literaria, para encontrar finalmente su primer uso en marketing turístico ya en los años 20.
Lo que me deja sin palabras es la falta de pudor. ¿Que nos dicen que Europa empieza en los Pirineos? ¡Y a mucha honra! No nos da vergüenza ninguna declararnos medio africanos; pero, eso sí, disponemos de todas las comodidades que el viajero civilizado naturalmente necesita, pues hombre, faltaría más.
La foto.
No dejan de fascinarme esas imágenes turísticas en las que se ve un monumento histórico a los pies del cual, indefectible, un automóvil aguarda. ¿Simplemente un coche aparcado, el del fotógrafo quizás? En cualquier caso, no se puede pensar que su presencia ahí sea casual. Es demasiado conspicuo, tanto por el contraste que marca con respecto al edificio histórico como por la total ausencia de más seres (vivos) aparte de él.
Para ilustrar esa dualidad de conceptos (africanismo + confort = España) que proclamaba el eslogan, las guías de viaje se van a llenar de dos tipos de imágenes: unas, evocadoras de la larga historia del país, van a consistir en fotos de monumentos y edificios singulares vaciados de vida,
para intensificar esa sensación de eternidad. Las otras, ensalzadoras del progreso, van a ser básicamente fotos de coches y carreteras. Y a veces, en una sola foto, como en esta, se mezclan las dos tipologías. Alucinante.
Lo que hizo el franquismo del desarrollo sólo fueron actualizaciones. Del eslogan, con bastante menos brillantez retórica, todo hay que decirlo: “España progresa pero conserva su encanto de los viejos tiempos”. De la idea del confort europeo, con bastante menos nivel tecnológico. Porque el símbolo del progreso, me temo, no pasa a ser otro que el bikini.
21 mayo, 2010
Curiosidades de una tesis. Entre el confort de Europa y la exuberancia de África.
Publicado por Alis a las 7:00 1 comentarios
Etiquetas: Arte, Curiosidades de una tesis
22 marzo, 2010
Curiosidades de una tesis. El culto al sol.
No es extraño que en 1940 (¡1940!) se esté anunciando ya tan claramente el turismo de playa. Sin duda, el famoso “boom” de los sesenta no empezó en los sesenta sino mucho antes. Lo que sí me parece absolutamente sorprendente de este cartel es el color tan oscuro de la piel de esa nórdica (porque aunque la sombrilla la tapa no dudamos que debajo hay una rubia) y sus hijos. El moreno está tan exagerado que hasta parecen negros, y eso, ¡en un cartel editado en plena represión franquista! Si me preguntan, hubiera jurado que la manía de ponerse morenos en verano era algo bastante moderno.
El culto desmedido al sol que se ha generalizado en los últimos tiempos y que vino impuesto por un nuevo modelo de belleza (femenina, se entiende, porque al hombre no se le obliga a estar siempre guapo) empezó tan pronto como los años 20. Al parecer, en la época del cabaret las clases altas (que son siempre las clases guapas) empezaron a no rehuir las caricias de los rayos uva. Un tono convenientemente oscuro de piel le daba a una mujer naturalidad, espontaneidad, juventud. Se ha manejado incluso la hipótesis de que se buscase una proximidad estética a las mujeres negras, por aquello de la sensualidad que supuestamente les es característica –de ahí, el tono exageradamente oscuro de la piel de nuestra sueca.
Ese culto al sol será uno de los factores que influyan en el progresivo desplazamiento del turismo nórdico de las costas que le son propias a las más cálidas del Mediterráneo. Paradójicamente, ese desplazamiento hacia las costas del sur hará que el foco de interés se desplace del mar (el baño revitalizante, la contemplación romántica del horizonte) al sol y su traducción física: la arena. En nuestra imagen, la sueca/negra reposa sobre una arena rabiosamente dorada que lo desborda todo como una gran fuente de luz y calor, reflejo de ese gran sol del que la sombrilla la protege.
Por cierto que la playa también acabará finalmente siendo desplazada por la piscina, la cual dispone de la misma cantidad de sol, y además es mucho más cómoda e higiénica. Y de nuevo, paradoja: cuando la playa, con su situación geográfica específica y su carácter local propio, pase a un segundo plano, entonces los diversos destinos vacacionales empezarán a ser intercambiables. Me da igual si el lugar donde está mi combinación de "sol-hotel con piscina-vistas al mar" se llama Tenerife o Chipre. Ese sol que España promocionó tanto durante el boom será el responsable de que finalmente España sea abandonada en favor de otros destinos igual de soleados, y mucho más baratos.
Publicado por Alis a las 9:00 3 comentarios
Etiquetas: Arte, Curiosidades de una tesis
10 septiembre, 2009
Curiosidades de una tesis. Was ist anders in Spanien?
El famoso eslogan que no se inventó, pero sí explotó, el Ministerio de Información y Turismo de Fraga, tuvo un éxito sin precedentes. Vaya si lo tuvo. No sólo porque nuestras playas se llenaran y con ello se diera un empujón a la construcción y con ello a la economía en general y con ello a la buena imagen del régimen; no sólo. El famoso eslogan caló tanto en la sociedad que incluso ha pasado a formar parte del acervo popular como un refrán más: Spain is different!
No obstante, frente al turista de sol y playa con el que Fraga soñaba, durante los años 70 fue aumentando la cantidad de viajeros independientes atraídos por nuestro país. Estos turistas no venían con un paquete all-inclusive de un touroperator, sino en vehículo propio; y no buscaban lo mismo que los demás veraneantes, sino que cuestionaban más. Los autores de esta guía de España para alemanes, por ejemplo, se preguntan: “Was ist anders in Spanien?” (¿Qué es lo que es diferente en España?)
Este otro tipo de turista, germen del actual mochilero, venía buscando paisaje, cultura, tradición; en resumidas cuentas, lo auténticamente español. Pensando en él, estos alemanes se plantean algo totalmente diferente de las guías al uso, con sus itinerarios y sus capítulos ordenados por áreas geográficas. La guía turística del nuevo viajero debía consistir en una orientación a fondo dentro de la cultura del país –y, por qué no, ordenar los diversos temas sobre los que el viajero debe saber de forma alfabética, para su cómoda consulta mientras se va en el coche: con la A, alcázar; con la B, Basken (vascos); con la C, Cortes (acababan de celebrarse las primeras de la España democrática); con la D, naturalmente, Don Quijote … con la F, fiesta; con la S, siesta; y con la Z, Zigeuner (gitanos).
No es esta simplificación de la cultura de un país por medio de estereotipos tan vistos lo que más clama al cielo, ni tampoco la reducción de un pueblo entero a asépticas entradas alfabéticas perfectamente clasificadas. No, lo que en última instancia más indigna es que después de toda esa palabrería sobre conocer a fondo un país y una cultura, parece que la finalidad del viaje no es otra cosa que el propio deseo de aventura, la realización de la idea de vacaciones ideales que estos mochileros motorizados llevaban en mente –y que traían consigo desde Alemania.
De ahí la importancia del componente “coche”, pues esta guía se plantea especialmente pensada para conductores, con consejos sobre conducción y tráfico, recomendaciones sobre las mejores vías, sugerencias de paradas, etc. De hecho, hablan de un nuevo tipo de viaje: el “Volkswagenreise”; literalmente “viaje Volkswageniano”. Las fotos con que ilustran tal experiencia turística son bastante elocuentes al respecto: me da igual si atravieso los Pirineos, si conduzco entre olivos o por campos de Castilla; lo observo todo atentamente… desde la ventanilla de mi coche – mi casa – mi país.
Pues oigan; para ese viaje, no hacían falta alforjas –y este sí es un refrán de verdad.
Publicado por Alis a las 23:19 6 comentarios
Etiquetas: Curiosidades de una tesis, literatura
20 abril, 2009
Curiosidades de una tesis. El caso de Mordechai Luk.
Me ha impresionado esta historia por lo cerca que nos pilla en el tiempo (corría el año 1964), y porque, teniendo tintes de aventura de espías del más puro estilo Jamesbondiano, da una imagen mucho menos romántica, más prosaica y también más peligrosa, del susodicho oficio.
Se trata del caso de Mordechai Luk, judío israelí de origen norteafricano, que durante una de las maniobras en que participaba como soldado forzoso del estado de Israel, decidió fugarse y pedir asilo en Egipto. Allí, sospechoso de ser en realidad un espía israelí, fue encarcelado, interrogado y torturado, hasta que a cambio de su libertad aceptó trabajar para los servicios secretos egipcios. Así, el señor Luk, judío pero traidor a Israel, africano pero judío a los ojos de los egipcios, se convirtió en un espía para su majestad el rey de Egipto, consistiendo su misión en recabar datos sobre las eventuales operaciones israelíes en suelo europeo.
Hombre “elegante, vividor y mujeriego pese a tener mujer y cuatro hijos, y siempre portando gafas oscuras”, según le describen los periódicos de la época, en Italia debió de dedicarse a la dolce vita más que a trabajar, hasta el extremo de que su exiguo salario de 150 dólares mensuales no le alcanzaba para sus gastos –realidad muy desmitificadora, ciertamente, de esa figura romántica del espía sofisticado y cuasi millonario. Descontento porque sus jefes no le subían el sueldo, (y supongo que también descontentos sus jefes porque no daba un palo al agua), Luk llegó a amenazar al Secret Service con delatarles a los israelíes e informarles de sus actividades en Europa.
Decididamente, Luk se había convertido en un grano en el culo. Los mandos de la inteligencia egipcia, que por aquel entonces parece que no se andaban con chiquitas, decidieron cortar por lo sano: en mitad de Roma-la nuit, raptaron a Luk, lo drogaron y amordazaron, y lo metieron en una maleta que al día siguiente facturaron rumbo a El Cairo.
En el aeropuerto, los guardas de aduanas –se dice que alertados por judíos amigos de Luk, lo cual confirmaría el doble juego del supuesto agente egipcio-, sospecharon de ese gran baúl marcado con la inscripción “Valija diplomática”, al vislumbrar una serie de agujeros practicados en su superficie que bien podían actuar de orificios de respiración. Abrieron la maleta, y allí estaba el maltrecho espía semiinconsciente.
Envalentonado por el escándalo internacional que se extendió contra los métodos de los egipcios, Luk volvió a su patria creyendo, vaya usted a saber por qué, que sería recibido como un héroe o un mártir. Los israelíes le juzgaron por traición, y fue inmediatamente encarcelado.
Así acaba la historia del vividor que quiso jugar a ser James Bond. Pero lo más inquietante del asunto es que en declaraciones sobre el caso, fuentes relacionadas con los servicios secretos árabes afirmaron que la famosa “valija diplomática” ya había sido utilizada con anterioridad, por lo menos, en tres ocasiones.
Más inquietante todavía, por cierto, en la foto, la denuncia de Amnistía Internacional contra el tráfico de personas, hoy.
Publicado por Alis a las 12:55 4 comentarios
Etiquetas: Curiosidades de una tesis
25 marzo, 2009
Curiosidades de una tesis. La cabeza de Goya
Goya murió en su exilio de Burdeos el 15 de abril de 1828. En 1880 se trasladó su cadáver a Madrid, al cementerio de San Isidro. Cuando ocho años después nuevamente se le quiso cambiar de sitio para darle una sepultura más honorífica, su cadáver apareció descabezado. En algún momento, durante esos vaivenes de exhumaciones y traslados, su cabeza había desaparecido. Con la rapidez de gestación que caracteriza a los bulos y los mitos, enseguida surgió la leyenda: antes de morir el pintor había expresado su deseo de que su cabeza “descansara junto al pie de la Duquesa de Alba”. De esta forma, la desaparición no era más que la consumación de su último deseo en vida, y si hoy abriésemos la tumba de Cayetana, probablemente encontraríamos la cabeza del pintor junto a sus pies.
Brrrr… Se me pone la piel de gallina de pensar en esa cabeza viajando solita por el mundo, en busca del cadáver de la amada.
Pero todo este tema de la decapitación de Goya me hace pensar en ese otro momento en que el pobrecito pintor de Fuendetodos se vio brutalmente descabezado: cuando su obra fue manipulada, reinterpretada, vuelta del revés y, sobre todo, políticamente neutralizada, por el Régimen franquista.
Allá por los rancios cuarentas y cincuentas, los ideólogos culturales del Régimen se encontraban en un atolladero. Franco, necesitado de divisas extranjeras que le sacaran de la crisis económica, quería regenerar su imagen de cara a la comunidad internacional. Una modernización cultural sin precedentes sería la mejor presentación en sociedad. De repente, era necesario insuflar aires nuevos a un panorama artístico que llevaba décadas monopolizado por el academicismo más anquilosado. Goya traería la solución al problema: sólo había que olvidarse de todos los Zurbaranes y Velázquez que habían simbolizado la recuperación de nuestra gloriosa historia imperial, y buscar referentes más modernos. Así pues, Goya empezó a estar en boca de todos los jerifaltes de las instituciones culturales franquistas, que invocaban en cada discurso el nombre del “Padre de la Modernidad” y lo relacionaban automáticamente con Picasso, Tàpies, Saura, o cualquier otro artista moderno. De este modo, unían todo el arte de vanguardia con la tradición más española, y legitimaban cualquier conato de vanguardismo que, por la vía de lo propio y de la tradición, quedaba debidamente neutralizado y listo para ser apropiado por el discurso franquista.
Pobre Goya. El autor de los Desastres de la guerra, desprovisto de todo contenido político; brutalmente descabezado. Y pobrecitos nosotros, que nos tragamos el anzuelo, y aún hoy seguimos empeñados en ver señas de españolismo y de tradición en todos nuestros artistas modernos.
Publicado por Alis a las 12:33 3 comentarios
Etiquetas: Curiosidades de una tesis
26 febrero, 2009
Curiosidades de una tesis. Heligoland.
Heligoland es una isla del mar báltico que en la actualidad pertenece a Alemania, aunque a lo largo de la historia ha pasado también por las manos de Dinamarca e Inglaterra, y en un futuro no muy lejano dejará de pertenecer a nadie, porque el mar al parecer se la está tragando a marchas forzadas.
Durante la II Guerra Mundial los nazis la utilizaron como base naval, y aquello se convirtió en un cementerio cuando en el 45 los aliados decidieron quitarse ese pequeño grano en el culo a base de bombazos. Desde entonces, la isla pasó a pertenecer al Imperio Británico, que la utilizó como base científica y militar. En abril de 1947, con la excusa de demoler las instalaciones militares nazis y desactivar las bombas que todavía pudieran quedar en activo, los ingleses organizaron una gigantesca explosión que aún hoy se recuerda como el British Bang.
La finalidad de aquel genial zambombazo que entró en el Libro Guinness de los Records como “la mayor explosión no nuclear de la historia”, era al parecer puramente científica: estudiar los efectos sísmicos derivados de la explosión desde las estaciones sismológicas del Norte de Europa. Sin embargo, los habitantes de la isla, que habían sido previamente evacuados, estaban convencidos de que lo que los británicos querían era borrar su isla de la faz de la tierra, y de paso quedarse con los tesoros que, se decía, escondía en sus profundidades. De hecho, algunos estudiosos habían situado en Heligoland nada menos que la legendaria Atlántida de la mitología griega. Para estar seguros de que no les robaban lo que era suyo, unos cuantos pescadores, desoyendo la prohibición de acercarse a la isla hasta que hubiera pasado el peligro, acudieron a las pocas horas del Bang en busca del tesoro.
No se sabe si lo encontraron, ni si murieron descalabrados por algún cascote, pero la leyenda de la isla Heligoland continúa. Y los arqueólogos de todo el mundo siguen buscando la Atlántida. De hecho, periódicamente celebran los “Congresos Internacionales Sobre la Atlántida”, de los que han salido los llamados “24 criterios para la localización de la Atlántida”. Pero estos criterios de búsqueda no hablan de tesoros, sino que dan informaciones mucho más precisas, como “los elefantes estaban presentes en la Atlántida”, “las rocas en la Atlántida eran de varios colores: negro, blanco, y rojo”, o el nada desdeñable dato de que “cada 5º y 6º año, sacrificaban toros”.
Que Indiana Jones nos asista. Ya, ni los mitos son lo que eran.
Publicado por Alis a las 14:21 3 comentarios
Etiquetas: Curiosidades de una tesis

